Pedro Sáez de Larrea: cáliz

Plentzia. Iglesia de Santa María Magdalena
  • Plata sobredorada. Alto 24, ø pie 19, ø copa 11 cm.
  • Marcas: de artífice: Pedro Sáez de Larrea (P entre dos flores de lis y en la línea inferior LARREA); de localidad: Bilbao (iglesia y puente de San Antón y B)
  • Tardogótico. Segunda década del siglo XVI
  • Nº inventario: 740

De las obras más bellas y peculiares de la platería gótica vizcaína es este cáliz de plata sobredorada procedente de la villa costera de Plentzia. Realizado por el platero Pedro Sáez de Larrea en la segunda década del siglo XVI para la cofradía de San Pedro de pescaderos y marineros, en sus aspectos formales manifiesta un notable influjo de obras de los Países Bajos.

De perfil equilibrado y elegante, tiene pie compuesto a base de conopios y lóbulos alternos, elevado sobre una faja recta recorrida por pequeñas labores de arquitos calados. Los campos, triángulos cóncavos, se separan mediante varillas a modo de ramas nudosas, y se ocupan con representaciones de Cristo, San Pablo, San Andrés, San Bartolomé, Santiago y San Pedro con sus correspondientes cartelas, todo sobre fondos rayados. Están buriladas diestramente, y muestran una clara dependencia de los grabados de Schongauer. Cuando el pie acaba, en sección hexagonal y plana, llegando al astil hallamos la parte más original de la pieza. La media docena de tallos confluyen en un nudo dejando a su paso una zona hueca, donde se ha insertado una esfera. Atraviesan el interior de la manzana, achatada y decorada con chatones de rombos llenos de cuatrifolias y labor burilada de tracerías en los gajos inferiores y superiores, hasta llegar a la copa. Y justo debajo de ésta se ha vuelto a dejar encerrada otra bola entre las ramas. Esta curiosa forma de concebir el astil es desconocida entre los talleres peninsulares, aunque en alguna obra alemana se encuentran soluciones afines. La copa, hasta la que llegan las ramas, que se abren para recibirla, es algo acampanada, presentando en la parte baja ornato a base de gajos concéntricos a buril. En la zona superior rueda una inscripción que nos habla de su propietario: “Este calis de la cofradia de senor Sant Pedro de +”.

Además de este dato, la pieza nos informa sobre su autoría y la localidad donde fue realizada. En el pie junto a la figura de San Bartolomé, se imprime a nuestra derecha la marca de Bilbao (puente e iglesia de San Antón con la B de rigor) y al otro lado del santo topamos con la del artífice, P entre dos flores de lis y en la línea inferior Larrea, que corresponde como señala Barrón, con Pedro Sáez de Larrea. Vecino de Artecalle, a este platero bilbaíno se le encuentra documentado en 1509 y 1513 y, aunque local, evidentemente debió tomar de referencia modelos de obras arribadas al puerto bilbaíno desde Flandes si bien lo burgalés dejó a su vez su impronta en la concepción global del cáliz.

La peculiaridad de los ramajes con gajos, amén de las esferas aprisionadas en el interior, va a ser lo que nos permita situar esta obra próxima a otras de gusto naturalista flamenco-castellano que alcanzaron una nada despreciable fama en la villa, como se puede percibir en otras piezas de platería fundamentalmente del periodo tardogótico.