Tímpano

Santurtzi. Iglesia de San Jorge
  • Arenisca. 82 x 170 x 21 cm.
  • Románico. Fines del siglo XII
  • Nº inventario: 1125

Se trata del único tímpano románico conservado completo en Bizkaia. Obra muy popular, procede de la antigua iglesia de Santurtzi, de cuya portada fue retirado durante las reformas llevadas a cabo en el templo en el siglo XIX.

Muestra una de las imágenes más frecuentes en el arte románico: Cristo-Dios en majestad (Maiestas Domini) rodeado por el Tetramorfos, los símbolos de los cuatro Evangelistas. Tallado sobre una pieza monolítica de forma casi semicircular, las figuras son de factura tosca, aunque están llenas de simbólica expresividad.

El elemento central de la composición es la imagen de Cristo, que se presenta ante el hombre para juzgarlo y para dar fe de la grandeza divina en el momento del Juicio Final. Jesús ocupa un magno trono de dos niveles: el inferior es un escabel sobre el que descansan sus pies desnudos, el superior es el asiento dotado de un reducido respaldo, todo ello rematado por bolas. Desde este sitial Cristo bendice con su mano derecha, al tiempo que sostiene con la izquierda el Libro de la Vida, reflejo del cumplimiento de las profecías mesiánicas. En posición absolutamente frontal, se cubre con una sencilla túnica gruesa que solo se ornamenta con lo que parece un tosco cordón a modo de cinturón que cae recto entre las piernas, reforzando la simetría de la figura. Barbado y con las manos y pies exageradamente desproporcionados, su expresiva rudeza pone de relieve la verdadera función de estas obras de arte, cuya vehemencia era aprovechada para el adoctrinamiento del pueblo.

A Jesús le circundan los portadores de la palabra de Dios, simbolizados por el ángel de San Mateo y el toro de San Lucas a su izquierda, y el águila de San Juan y el león de San Marcos a su derecha, cada uno de ellos sosteniendo su respectivo Evangelio. Son representaciones muy rudas, aunque bien identificables, que adaptan sus posturas al espacio arqueado del que disponen. Resulta curiosa la imagen de San Mateo, cuyo torso surge de ¿una concha? que reemplaza sus piernas.

El león se acompaña de una inscripción en líneas invertidas que narra CVS/MAR, en lugar de MAR/CVS (Marcos). El resto de los nombres están perdidos.

La parte baja del tímpano presenta una moldura a modo de dintel, y bordeando la piedra discurre una orla con ornato vegetal entrelazado, que sobre el Cristo es sustituida por un pequeño dosel rectangular sin decoración. Aunque bastante perdida en la actualidad, esta cenefa de detallada ejecución, propia de un románico pleno, contrasta con la tosquedad y rudeza de las figuras. Se ha propuesto que la bordura pudiera haber sido retallada sobre una pieza anterior, pero tal vez la discordancia se deba a la intervención coetánea de dos tallistas, uno de ellos con limitada pericia técnica y seguidor de modelos arcaicos. Esto nos lleva a una cronología tardía de fines del XII, pero con las reservas antedichas.

El asunto representado es uno de los más habituales en los tímpanos románicos, por lo que resulta difícil establecer algún tipo de filiación: ejemplares como el de la iglesia de San Andrés de Luz-Saint-Saveur (Francia), Santa María de Besalú (Girona) o algunos del cercano Valle de Mena (Burgos) responden al mismo modelo, aunque con unos acabados de mayor calidad.