
Ubicado en el antiguo convento de La Encarnación, se accede a la exposición desde el curioso claustro renacentista formado por sólo dos alas.
La colección del Museo nos permite seguir la trayectoria del arte en Bizkaia desde el románico hasta los tiempos más recientes. Y estas obras nos ayudan a rastrear los gustos estéticos de los vizcaínos, su capacidad económica a la hora de encargar obras, su generosidad cuando se hallaban lejos de sus lugares de origen...
La exposición es de una notable calidad, pero hay piezas o conjuntos que destacan: los alabastros góticos ingleses, las esculturas de los Beaugrant y La Roldana, los lienzos de Giordano, Carnicero, Paret o Romero de Torres... Sin duda alguna, un viaje por la historia de Bizkaia que sorprende siempre a sus visitantes.