
Comenzamos en El Arenal, popular lugar de esparcimiento de la Villa enmarcado por la iglesia barroca de San Nicolás y el teatro Arriaga. A través de la Plaza Nueva, el gran espacio público del Bilbao decimonónico, llegamos a los Santos Juanes, antigua iglesia jesuítica. Allí estaba el portal de Zamudio, desde donde comentamos el urbanismo medieval de la Villa: las Siete Calles.
Por la calle Ronda, siguiendo el límite de la muralla, pasamos a la iglesia de San Antón, cuyos restos arqueológicos nos asoman al primer Bilbao. A su alrededor recordamos el antiguo Ayuntamiento, el Consulado, el puente, el puerto, el mercado… Por los arcos de La Ribera y Belosticalle, entre palacetes y casas de vecindad eclécticas, alcanzamos la Catedral de Santiago, punto neurálgico de la vida religiosa en Bilbao.