

Empieza con una visita que se detiene en determinadas obras en las que las/los escolares han de encontrar los animales representados: leones, perros, corderos, cerdos, gallos, toros y vacas, caballos y burros, palomas, pelícanos, serpientes, dragones y muchos demonios de aspecto más o menos animal.
En cada caso la/el monitora/monitor explica el significado y razón de ser de esa presencia, habitualmente debida a valores mitológicos y simbólicos del animal en cuestión. De esta forma las obras de arte pueden ser puestas en relación con aspectos sociales y de mentalidad de cada época.
Posteriormente el grupo se dirige al taller, donde entre todas/todos “crean” un animal fantástico a modo de collage integrado por las diferentes partes realizadas por cada una/uno de las/los alumnas/alumnos.