Santa Lucía (Zallo (Gernika-Lumo))

Una ermita de grandes dimensiones en el encinar de Zallo.

Cronología: s. XVI (hacia 1500)
Estilo: Gótico
Municipio: Gernika-Lumo
Barrio:  Zallo
Coordenadas: 43.305588,-2.686845

Todas las ermitas
ADVOCACIÓN

Lucía era una joven siciliana que, tras ser denunciada como cristiana por su prometido, fue martirizada y decapitada en tiempo del emperador Diocleciano (año 304) por no querer hacer sacrificios a los dioses romanos. Durante su martirio le arrancaron los ojos –otras versiones cuentan que se los arrancó ella y se los envió a su novio en una bandeja–, por lo que es patrona de los ciegos y abogada de problemas de la vista. Sus devotos, como agradecimiento de curaciones, le ofrecen como exvoto ojos de oro o plata. Normalmente es representada con una espada que le atraviesa el cuello, símbolo de su ejecución, una palma —símbolo del martirio—, una lámpara de aceite y, más frecuentemente, con dos ojos en un plato.

TRADICIONES Y RITOS

Es una iglesia con culto dominical, ya que actúa como aneja de la parroquia de San Pedro Apóstol de Lumo para el barrio de Zallo. Durante todo el año se acude a ella para rezar pidiendo la sanación de las enfermedades de la vista.

El día de Santa Lucía, 13 de diciembre, se celebra misa. No obstante, debido al habitual mal tiempo en la fecha de la festividad de Santa Lucía, las celebraciones más populares, misa cantada y romería, se reservan para el día de San Lorenzo, 10 de agosto. Antiguamente, al día siguiente, 11 de agosto, se celebraba misa por los difuntos del barrio.

En tiempos de sequía la imagen de San Lorenzo se sacaba en procesión para hacer una rogativa pidiendo la lluvia.

El miércoles anterior a la Ascensión, que se celebra cuarenta días después del Domingo de Pascua, era tradición acercarse a la ermita y, durante los oficios, se bendecía agua que los devotos se llevaban a sus casas.

Aunque no se encuentra ninguna imagen de San Marcos en esta ermita, el 25 de abril, día de la fiesta de este evangelista, se acudía a rezar después de la bendición de los campos, y se bendecían allí unas cruces de avellano que se colocaban en las huertas de los feligreses para conseguir buenas cosechas.

EDIFICIO

La ermita de Santa Lucía, hoy aneja de la iglesia de San Pedro de Lumo, ha formado históricamente parte del patronato de ésta, que estaba en manos de los señores de Allende Salazar, de la casa de Mezeta, Condes de Montefuerte, quienes como tales patronos cobraban los diezmos (impuestos) del templo.

Es una ermita más grande de lo habitual en este tipo de templos. La estructura del edificio es muy sencilla, con una planta rectangular, muros de mampostería encalada y tejado a tres aguas que descansa sobre vigas carreras a su vez apeadas en pies derechos de madera con largas tornapuntas, algunas de ellas decoradas con las tallas características de la carpintería de principios del siglo XVI, como los pasadores de madera que se utilizaban en vez de clavos metálicos.

Los elementos más destacables del exterior son aquellos más antiguos y que remiten al entorno del año 1500, época de construcción de la ermita: el arco apuntado de entrada y una ventana ojival, formada por dos elegantes arquillos trilobulados y sobre ellos las habituales formas de vejiga de pez.
Junto a la ermita hay un carrejo o probaleku para realizar pruebas de arrastre de piedras el día de la festividad de San Lorenzo.

El interior, de gran sencillez, cuenta con techumbre de madera de nueva factura.

El acceso a la ermita se realiza a través de un elegante arco apuntado.
Santa Lucía.
El acceso a la ermita se realiza a través de un elegante arco apuntado.
Esta ventana ojival, formada por dos arquillos trilobulados, es uno de los elementos más antiguos de la ermita.
Santa Lucía.
Esta ventana ojival, formada por dos arquillos trilobulados, es uno de los elementos más antiguos de la ermita.
La ventana se decora con formas de vejiga de pez, habituales hacia el año 1500.
Santa Lucía.
La ventana se decora con formas de vejiga de pez, habituales hacia el año 1500.
AJUAR

En el interior hay un retablo clasicista, de hacia 1650, realizado en el taller de Forua. En el centro de este retablo está la imagen de Santa Lucía, de la misma época. Porta una palma que la distingue como santa mártir. Tiene extendida su mano izquierda, en la que, probablemente, llevaba un platillos con los ojos que la identifican.

En la parte alta del retablo hay tres imágenes: un San Lorenzo barroco, del XVIII, muy venerado en este templo, que va vestido como diácono y portando, como símbolos de su martirio, la palma y la parrilla; una piedad, la Virgen sosteniendo a Cristo muerto en su regazo, pieza tardogótica de principios del XVI; y una Santa Marina, santa muy relacionada con el Camino de Santiago, portando un libro cerrado y con la mano derecha extendida, que es gótica del siglo XIV.

Retablo clasicista que preside la ermita
Santa Lucía.
Retablo clasicista que preside la ermita
Imagen clasicista de Santa Lucía, patrona de la ermita, en el centro del retablo
Santa Lucía.
Imagen clasicista de Santa Lucía, patrona de la ermita, en el centro del retablo
Imagen barroca de San Lorenzo, muy venerada en este templo
Santa Lucía.
Imagen barroca de San Lorenzo, muy venerada en este templo
Imagen tardogótica de la Piedad que remata el retablo
Santa Lucía.
Imagen tardogótica de la Piedad que remata el retablo
Imagen gótica de Santa Marina, una santa muy venerada por los peregrinos.
Santa Lucía.
Imagen gótica de Santa Marina, una santa muy venerada por los peregrinos.