San Joaquín y Santa Ana (Arretxinaga(Markina-Xemein))

Una bella ermita privada en el centro de las propiedades de la torre de Barroeta.

Cronología: s. XVII
Estilo: Barroco
Municipio: Markina-Xemein
Barrio: Arretxinaga
Coordenadas: 43.274862,-2.493028

Todas las ermitas
ADVOCACIÓN

San Joaquín y Santa Ana son, según la tradición, los padres de la Virgen María y abuelos de Jesús. Tras veinte años de matrimonio Joaquín y Ana no lograban tener descendencia, lo que entre los judíos era considerado como una maldición divina. Él trataba de congraciarse con Dios haciendo ofrendas en el templo, pero éstas fueron rechazadas por el sumo sacerdote. Joaquín se retiró entonces al desierto, junto a sus pastores, donde ayunó durante cuarenta días. Tras este sacrificio se le apareció el arcángel Gabriel, al igual que a su mujer Ana, que estaba sola en Jerusalén, y les anunció que sus ruegos habían sido escuchados: serían padres de una niña, que resultaría ser María, madre de Jesús.

TRADICIONES Y RITOS

Desde el año 1966 no hay culto en esta ermita.

Antiguamente se celebraba misa los siguientes días: 19 de marzo, festividad de San José; 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua; 16 de agosto, festividad de San Joaquín según el antiguo calendario litúrgico; y 29 de agosto, festividad de la Degollación de San Juan Bautista.

EDIFICIO

La ermita de San Joaquín y Santa Ana es propiedad de la inmediata casa torre del linaje de Barroeta, hoy Gaytán de Ayala. Los señores de Barroeta vivieron de los importantes recursos económicos provenientes de la explotación maderera del bosque, de la posesión de la ferrería de Oxillogin, del control parcial del comercio del puerto de Ondarroa con el interior y sobre todo del cobro de los diezmos (impuestos) de las parroquias de Santa María de Xemein y San Andrés de Etxebarria. Su torre, renovada a fines del siglo XV, fue transformada en un relativamente cómodo palacio en el siglo XVII –se abrieron ventanas adinteladas, se añadió el último piso–, momento que aprovecharon para dotarla de una ermita, un elemento de prestigio, de “calidad”. Pero a fines del XVIII, los propietarios de este bello conjunto se trasladaron a vivir a la cercana villa de Markina, dejando la torre, la ermita y el resto de sus pertenencias en manos de gentes del campo, arrendatarios que adaptaron los inmuebles para su utilización como explotaciones agropecuarias.

La pequeña ermita fue construida en estilo barroco. Tiene planta cuadrada, muros aparejados en mampostería y una sólida fachada de sillería caliza con el acceso cubierto con un pórtico de madera sobre dos columnas toscanas. Junto a la puerta hay una aguabenditera gallonada, y las ventanas que la flanquean se cierran con barrotes. El interior  se cubre con dos tramos de bóveda de crucería separados por un arco que apoya en ménsulas de placa recortada.

La ermita forma parte de las pertenencias de la torre de Barroeta.
San Joaquín y Santa Ana
La ermita forma parte de las pertenencias de la torre de Barroeta.
El acceso a la ermita se cubre con un pórtico de madera sobre columnas toscanas.
San Joaquín y Santa Ana
El acceso a la ermita se cubre con un pórtico de madera sobre columnas toscanas.
Junto a la puerta hay una aguabenditera gallonada.
San Joaquín y Santa Ana
Junto a la puerta hay una aguabenditera gallonada.
El interior se cubre con dos tramos de bóveda de crucería separados por un arco que apoya en ménsulas de placa recortada.
San Joaquín y Santa Ana
El interior se cubre con dos tramos de bóveda de crucería separados por un arco que apoya en ménsulas de placa recortada.
Parte de la riqueza de los Barroeta provenía de la explotación de la ferrería de Oxillogin.
San Joaquín y Santa Ana
Parte de la riqueza de los Barroeta provenía de la explotación de la ferrería de Oxillogin.
AJUAR

En el altar encontramos una deteriorada pintura de San Joaquín y Santa Ana  con la inscripción “O, Joachim, Sanctae Conjux / Annae Pater almae Virginis / hic famulis confer salutis Opem” (“Oh, Joaquín, esposo de Santa Ana, padre de la gloriosa Virgen, conduce a tus siervos hacia la salvación”). El cuadro representa en primer plano a los padres de María, señalando a su hija en el cielo. La Virgen, a modo de Inmaculada, apoya sus pies sobre la media luna. Sobre ella, la paloma del Espiritu Santo flanqueada por dos ángeles. El estropeado marco es, como la pintura, del siglo XVII.

 

Preside el altar un cuadro de San Joaquín y Santa Ana
San Joaquín y Santa Ana
Preside el altar un cuadro de San Joaquín y Santa Ana