San Esteban Protomártir (Gerekiz (Morga))

La ermita de San Esteban guarda en sus muros secretos relacionados con su fundación.

Cronología: s. XVIII (1770 / reconstruida en 1992)
Estilo: Popular
Municipio: Morga
Barrio: Gerekiz
Coordenadas: 43.299065,-2.738601

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ADVOCACIÓN

San Esteban está considerado el primer mártir cristiano. Vivió a principios del siglo I y fue uno de los diáconos nombrados por los apóstoles. Crítico con la actitud de la iglesia judía y con el uso mercantilista que se daba al templo de Jerusalén, fue acusado de blasfemia por los fariseos, y condenado a morir lapidado. Durante el martirio, Esteban pidió el perdón para quienes le apedreaban.

Se le suele representar como un hombre joven, todavía sin barba, vestido de diácono, con una capa corta llamada dalmática, abierta por los dos lados y con mangas hasta el codo. Normalmente, lleva en una mano una piedra, en alusión a la manera en que fue martirizado, y en la otra una hoja de palma, símbolo de victoria desde la Antigüedad, atributo de los santos mártires que representa su victoria sobre la muerte.

TRADICIONES Y RITOS

La mañana del día de San Esteban, 26 de diciembre, se celebra una romería popular y se dice misa en la ermita.
Antiguamente era costumbre acudir en rogativa desde la parroquia de Morga los tres días anteriores a la Ascensión, que se celebra cuarenta días después del Domingo de Pascua.

EDIFICIO

La ermita de San Esteban se sitúa en el alto de Gerekiz. Sobre la puerta principal podemos ver las réplicas de dos lápidas tardorromanas; las originales, se conservan hoy en el Arkeologi Museoa (Museo Arqueológico de Bizkaia). Al parecer, se trata de dos estelas funerarias, con inscripciones en honor de los difuntos. La primera de ellas, de forma rectangular y con una pequeña hornacina en el centro, se interpreta como una lápida dedicada por Severiana a su esposo, Salvicalo Certimio ([SE]VERINIA CO/[NI]VGI SVO SALV[ICA]/LO CERTIMIO, “Severiana dedicó este recuerdo a Salvicalo Certimio, su marido”). La segunda lápida, más sencilla en su forma, está dedicada en recuerdo a Sempronia por su esposo Terencio (TER[ENTIUS] SEMPRONIE / CONIVGI SUE / POSVET / MEMORIA [M] / CONS[ULATV] CCCC, “Terencio a Sempronia, su mujer, puso esta memoria en la era consular 400” = año 362).
Esta acreditada antigüedad ha hecho que ésta de San Esteban haya sido considerada como una de las más antiguas parroquias de Bizkaia, aunque más tarde quedara reducida a la condición de ermita. Pero en cualquier caso el edificio fue rehecho a fines de la Edad Media, a juzgar por su antiguo arco de acceso, ligeramente apuntado, y de nuevo íntegramente en 1770. Destruida por un incendio en 1961, que la dejó reducida a sus muros, fue otra vez reconstruida en 1992. La ejecución del templo es sencilla, a partir de muros de piedra y tejado sobre estructura de madera.

Lápida funeraria tardorromana dedicada por Severiana a su esposo, Salvicalo Certimio (Arkeologi Museoa, Bizkaia).
San Esteban
Lápida funeraria tardorromana dedicada por Severiana a su esposo, Salvicalo Certimio (Arkeologi Museoa, Bizkaia).
Lápida funeraria tardorromana dedicada a Sempronia por su esposo Terencio (Arkeologi Museoa, Bizkaia).
San Esteban
Lápida funeraria tardorromana dedicada a Sempronia por su esposo Terencio (Arkeologi Museoa, Bizkaia).
A juzgar por su antiguo arco de acceso la ermita fue rehecha a finales de la Edad Media.
San Esteban
A juzgar por su antiguo arco de acceso la ermita fue rehecha a finales de la Edad Media.
AJUAR

Sobre el altar hay una rústica imagen moderna de San Esteban, tallada en madera en 1992, coincidiendo con la última restauración de la ermita. Se representa al santo arrodillado, llevando en su mano derecha una piedra ensangrentada, en alusión a su martirio. Junto a él, dos pequeños putti o angelitos que parecen barrocos, del XVIII, serán lo único salvado del incendio.

Rústica imgen moderna de San Esteban, titular de la ermita
San Esteban
Rústica imgen moderna de San Esteban, titular de la ermita