San Cristóbal y San Pedro Apóstol (Zarrabenta (Mendata))

Enclavada entre caseríos y montañas, esta austera ermita rural guarda en su interior tres sencillas tallas policromadas.

Cronología: siglos XVI y XVIII (1793-1795)
Estilo: Renacimiento y Barroco
Municipio: Mendata
Barrio: Zarrabenta
Coordenadas: 43.287773,-2.635083

Todas las ermitas
ADVOCACIÓN

El santo titular, San Cristóbal, cuya imagen preside la ermita, era un gigante cananeo, que ayudaba a los viajeros a atravesar un peligroso vado llevándolos sobre sus hombros.

La leyenda afirma que, en una ocasión, ayudó a un niño a cruzar el río; sorprendido por el peso del infante, éste se dio a conocer como Cristo y le explicó que se debía a que llevaba sobre su espalda los pecados del mundo. Para convencerle dijo a Cristóbal que clavara su cayado en la tierra, que inmediatamente se convirtió en una palmera cargada de frutos. Tras ello bautizó al gigante y le encomendó la prédica. El nombre de Cristóbal, que en griego significa “portador de Cristo”, le vendría de esta hazaña. Por eso es representado como un gigante que lleva sobre sus hombros al Niño Jesús y que porta una vara florida y llena de frutos en su mano.

Por su parte, Pedro fue uno de los discípulos más destacados de Jesús de Nazaret. Recibe el título de “príncipe de los apóstoles”, y la iglesia católica lo identifica como el primer Papa. Se le suele representar con las llaves, que simbolizan el reino de Dios; el gallo, que recuerda sus negaciones; la cruz, emblema de su martirio en Roma el año 67; el báculo que se le atribuye como pastor; y el pez, símbolo de la promesa de Jesús de Nazaret de hacerlo «pescador de hombres».

TRADICIONES Y RITOS

El día de San Pedro, 29 de junio, se celebra misa en la ermita, pero hace años que dejó de celebrarse la romería.

Otra tradición ya desaparecida era la de acudir en rogativa desde la parroquia de San Miguel Arcángel de Mendata el martes que precedía a la fiesta de la Ascensión, que se celebra cuarenta días después del Domingo de Pascua, y que era conocida como Asentziñoko Letañiek o Letanías de la Ascensión. Ese día el cura hacía una bendición del agua que los devotos recogían para rociar sobre sus huertas y asegurarse una buena cosecha.

EDIFICIO

Aunque el arco de entrada de la ermita nos lleva hasta el siglo XVI, las primeras noticias documentales de este templo son del año 1736. Sabemos que entre 1793 y 1795 fue reconstruida, y que Ignacio de Arejita llevó a cabo su reforma en 1878. Originalmente se encontraba bajo la advocación de San Cristóbal pero, según la tradición popular, tras la desaparición de la ermita de San Pedro ubicada en las cercanías del caserío Urkitza, en el lugar que aún se llama Sanpedrogana, la imagen de San Pedro fue llevada a la ermita de San Cristóbal, pasando a ser también conocida bajo la advocación de San Pedro Apóstol. La ermita ha sido restaurada en dos ocasiones, una en 1972 y otra en 2004.

Es de planta cuadrangular, con muros de mampostería encalada y sillares en las esquinas. Se cubre con tejado a cuatro aguas, y la puerta de acceso, abierta en un arco de medio punto formado por grandes dovelas de piedra, se protege con un pórtico sobre cuatro pilares. Originalmente no poseía ninguna ventana, salvo una pequeña aspillera que se rasga cerca del altar, pero en la reforma de 1972 se abrió otro vano.

El interior, de gran sencillez, cuenta con techumbre de madera de nueva factura.

El arco de entrada, formado por grandes dovelas de piedra, parece datar del siglo XVI.
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
El arco de entrada, formado por grandes dovelas de piedra, parece datar del siglo XVI.
Un pórtico sobre cuatro pilares protege el arco de entrada.
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
Un pórtico sobre cuatro pilares protege el arco de entrada.
La ermita sólo tenía una pequeña ventana hasta que en 1972 se abrió otro vano.
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
La ermita sólo tenía una pequeña ventana hasta que en 1972 se abrió otro vano.
La techumbre de madera es de nueva factura.
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
La techumbre de madera es de nueva factura.
AJUAR

Tres peanas en la cabecera, que acogen las imágenes de los santos titulares de la ermita. Son tres imágenes de madera tallada y policromada. La de San Cristóbal, una obra gótica, del siglo XIV, representa al titular cargando con el Niño que nos bendice. Le acompañan San Pedro y San Pablo –ambos asociados, como suele ser habitual en nuestros templos–, barrocos, de principios del XVII, el primero con sus llaves y el segundo con una espada, símbolo de su martirio.

En la cabecera, tres peanas acogen las imágenes de los santos titulares de la ermita. En la cabecera, tres peanas acogen las imágenes de los santos titulares de la ermita.
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
En la cabecera, tres peanas acogen las imágenes de los santos titulares de la ermita. En la cabecera, tres peanas acogen las imágenes de los santos titulares de la ermita.
Imagen gótica de San Cristóbal, titular del templo
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
Imagen gótica de San Cristóbal, titular del templo
Imagen barroca de San Pedro asociada a la adyacente de San Pablo
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
Imagen barroca de San Pedro asociada a la adyacente de San Pablo
Imagen barroca de San Pablo asociada a la adyacente de San Pedro
San Cristóbal y San Pedro Apóstol
Imagen barroca de San Pablo asociada a la adyacente de San Pedro