Nuestra Señora de las Nieves (Erdotza (Markina-Xemein))

Un concurrido enclave peregrino del Camino de Santiago, que albergó junto a la ermita una hospedería para los caminantes.

Cronología:  s. XV (hacia 1500)
Estilo: Gótico
Municipio: Markina-Xemein
Barrio: Erdotza
Coordenadas: 43.264796,-2.512995

Todas las ermitas
ADVOCACIÓN

La de la Virgen o Nuestra Señora de las Nieves  es una antigua advocación mariana que se remonta al siglo IV, y que está muy extendida en Italia, España, Portugal y Latinoamérica. Su origen se atribuye a la época del papado de Liberio (352-366). Se cuenta que un anciano y acaudalado matrimonio de la nobleza patricia de Roma, a los que se atribuía gran caridad, no había tenido hijos, por lo que decidieron nombrar heredera a la Virgen, a la que rezaron para que los guiara en la aplicación de esa herencia. La tradición católica cuenta que la Virgen se apareció ante ellos y les indicó que, allá donde ella señalara, se le construyese un templo. Así, cuando en la soleada mañana del 5 de agosto de 358 nevó sobre el monte Esquilino de Roma y la nieve dibujó sobre el suelo el perfil de una iglesia, el matrimonio interpretó este hecho extraordinario como la esperada indicación de la Virgen y, tras hacérselo saber al Papa, inició la construcción. La obra se concluyó un año después, con la financiación de la familia patricia y el apoyo eclesiástico. Restaurada y ampliada en varias ocasiones, es la que hoy conocemos como basílica de Santa María la Mayor de Roma.

TRADICIONES Y RITOS

El 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen María, se celebra misa mayor y romería. Antiguamente se celebraban rogativas los tres días anteriores a la Ascensión, cuarenta días después del Domingo de Pascua, acudiendo en procesión desde la parroquia de Markina; se daba la vuelta a la ermita y en misa se bendecía el agua que luego se repartía entre los asistentes. También era costumbre llevar a la ermita durante nueve días consecutivos a los recién nacidos muy llorones, así como a aquéllos que presentaban escoceduras en las ingles, para que la Virgen intercediese por ellos.

Los vecinos sostienen la tradición de que entre el río y la ermita transcurría la calzada real que iba a Ziortza-Bolibar, identificada popularmente con el Camino de Santiago, por la cual eran conducidos los féretros hasta el cementerio de la Colegiata de Zenarruza.

EDIFICIO

La ermita de las Nieves se construyó en torno a 1500 en este punto del Camino de Santiago donde la tradición cuenta que también hubo una hospedería para peregrinos. Es una construcción sencilla, de una sola nave, que llama la atención por su cubierta de madera, de amplio alero  sobre grandes tornapuntas, unidas con ziris (clavos de madera), que a su vez asientan en modillones o apoyos de piedra, estructura frecuente en la construcción tradicional. En el exterior destaca una aguabenditera  junto a la puerta de acceso, que es en arco apuntado. La ermita se ilumina con ventanas muy estrechas o saeteras, aunque en el muro sur, en la zona del coro, destaca una ventana geminada  de tipo asiento, con dos huecos levemente apuntados separados mediante una columnilla o parteluz. Al interior la cubierta de madera es a dos aguas, pero en la cabecera se cubre con una característica bóveda de madera, llamada zeru  (cielo en euskera). Se trata de un guardapolvos, en forma de medio cañón, para proteger la eucaristía durante la consagración. Cuenta también con un coro  a los pies, cuya enorme viga carrera descansa en postes adosados a los muros. El suelo de la ermita está enlosado con ladrillo macizo dispuesto en espina de pez.

La desviación del camino hasta su actual trazado impulsó en el siglo XVIII la edificación de una capilla a pocos metros de la original, en un intento de mantener la relación entre la Señora de las Nieves y los peregrinos. El Santutxu  es una ermita limosnera, que fue construida con la función principal de recoger los donativos que los viandantes-peregrinos depositan para obtener los favores de la Virgen. Es una construcción de planta cuadrada, labrada en mampostería, y cubierta a cuatro aguas. En su frente se abre una gran ventana enrejada, para contemplar el retablo con la imagen de la Virgen  con el Niño y, al exterior, conserva la antigua limosnera, tallada en piedra.

Al exterior, el alero del tejado apoya sobre tornapuntas con clavos de madera, que a su vez asientan en modillones de piedra.
Nuestra Señora de las Nieves
Al exterior, el alero del tejado apoya sobre tornapuntas con clavos de madera, que a su vez asientan en modillones de piedra.
Junto al acceso, en arco apuntado, una aguabenditera.
Nuestra Señora de las Nieves
Junto al acceso, en arco apuntado, una aguabenditera.
Esta ventana geminada de tipo asiento es la mayor de las que ilumina la ermita.
Nuestra Señora de las Nieves
Esta ventana geminada de tipo asiento es la mayor de las que ilumina la ermita.
La cabecera se cubre con un característico zeru en forma de medio cañón, para proteger la eucaristía durante la consagración.
Nuestra Señora de las Nieves
La cabecera se cubre con un característico zeru en forma de medio cañón, para proteger la eucaristía durante la consagración.
A los pies de la ermita destaca el hermoso coro, de estructura de madera.
Nuestra Señora de las Nieves
A los pies de la ermita destaca el hermoso coro, de estructura de madera.
El suelo de la ermita está enlosado con ladrillo macizo dispuesto en espina de pez.
Nuestra Señora de las Nieves
El suelo de la ermita está enlosado con ladrillo macizo dispuesto en espina de pez.
En el siglo XVIII se construyó una ermita limosnera o Santutxu junto al nuevo camino.
Nuestra Señora de las Nieves
En el siglo XVIII se construyó una ermita limosnera o Santutxu junto al nuevo camino.
Retablo con la imagen de la Virgen y el Niño.
Nuestra Señora de las Nieves
Retablo con la imagen de la Virgen y el Niño.
Limosnera, tallada en piedra, para recoger los donativos de los viandantes-peregrinos a la Virgen.
Nuestra Señora de las Nieves
Limosnera, tallada en piedra, para recoger los donativos de los viandantes-peregrinos a la Virgen.
AJUAR

En la cabecera de la ermita, en la zona del altar, hay una imagen popularmente identificada como Santa Apolonia, aunque en realidad será posiblemente la Magdalena . De finales del siglo XV, va vestida con ropajes rígidos y sostiene en una mano un copón identificable con el tarro de esencias característico de María Magdalena.

A su lado hay una talla del siglo XVI que representa a San Antón, patrono de los animales domésticos, con un libro abierto en la mano izquierda y un cerdo a sus pies. Hay otra efigie de este santo  bajo el coro, en una ventana, de fines del XVI.

En el muro izquierdo, o de la epístola, sobre peana, hay una talla de Santa Isabel de Hungría, con un amplio manto de grandes pliegues, palma en la mano izquierda y libros en la derecha. Es una obra de de mediados del siglo XVIII, que fue donada en 1970 por el jesuita Francisco Javier Barcón Furundarena.

En el Santutxu, hay un retablito  rococó (1764-1768). En él encontramos una imagen de vestir de la Virgen de las Nieves, con pelo natural caído sobre el rostro. En sus brazos lleva al Niño, que vuelve la cara y mira hacia su Madre, creando una bonita escena. Es obra de Hilario Mendizabal, de Eibar, que en 1746 cobró 200 reales por la cabeza y las manos –el resto es un maniquí oculto bajo los vestidos–.

Esta talla de Santa María Magdalena se confunde popularmente con Santa Apolonia.
Nuestra Señora de las Nieves
Esta talla de Santa María Magdalena se confunde popularmente con Santa Apolonia.
Imagen del siglo XVI de San Antón, patrono de los animales
Nuestra Señora de las Nieves
Imagen del siglo XVI de San Antón, patrono de los animales
San Antón (finales del siglo XVI)
Nuestra Señora de las Nieves
San Antón (finales del siglo XVI)
Santa Isabel de Hungría (mediados del s. XVIII)
Nuestra Señora de las Nieves
Santa Isabel de Hungría (mediados del s. XVIII)
Un pequeño retablo rococó preside el Santutxu
Nuestra Señora de las Nieves
Un pequeño retablo rococó preside el Santutxu
Nuestra Señora de las Nieves, titular de la ermita
Nuestra Señora de las Nieves
Nuestra Señora de las Nieves, titular de la ermita